Cómo funciona comprar una casa con okupa y cómo desalojarla: guía completa para inversores inmobiliarios
Cómo funciona comprar una casa con okupa y cómo desalojarla: guía completa para inversores inmobiliarios
Comprar una vivienda ocupada: oportunidades y riesgos
En los últimos años, el aumento de viviendas ocupadas en España ha generado un fenómeno creciente: comprar casas con okupa atrae a inversores por su precio más bajo que el de mercado, pero implica asumir riesgos legales y de rehabilitación.
Crece la oferta de casas con okupa
Según un estudio de Idealista, el volumen de viviendas ocupadas en venta creció un 4,6% en un solo trimestre. Muchos propietarios no disponen del tiempo, dinero o conocimiento legal para lidiar con los okupas —que en ocasiones pueden ser violentos— y recurren a la venta.
El precio de estos inmuebles es más bajo debido a la ocupación: “lo que se compra es un problema”, explica Santiago Thomás de Carranza, socio director de Thomás de Carranza Abogados. Existe, sin embargo, un perfil de comprador especializado, con recursos económicos o jurídicos, que ve la oportunidad en la rebaja de precio.
Riesgos y consideraciones antes de comprar
Comprar una vivienda ocupada implica adquirir a ciegas y, generalmente, sin hipoteca. No es posible inspeccionar el interior, lo que aumenta la probabilidad de encontrarse con deterioros graves o necesidad de rehabilitación extensa.
Es imprescindible que el contrato de compraventa refleje claramente la situación, exonerando al vendedor de responsabilidad sobre el estado del inmueble. Además, se debe evaluar el perfil de los ocupantes: ¿son uno o varios? ¿Hay menores o personas vulnerables? Esto influye directamente en los plazos legales para recuperar la vivienda.
“Si hay menores, la administración y los jueces actúan con mayor cautela, pudiendo intervenir los servicios sociales y considerando el periodo escolar antes de autorizar el desalojo”, señala Santiago.
Cómo actuar para desalojar a un okupa
Para que la inversión sea rentable, hay que planificar la recuperación de la vivienda. Los métodos más utilizados incluyen:
- 1. Negociación directa: algunos compradores ofrecen una compensación económica para que los ocupantes abandonen voluntariamente el inmueble.
- 2. Vía judicial: si la negociación falla, es necesario iniciar un proceso legal de desalojo, que puede durar entre uno y dos años según el caso.
Es crucial calcular el coste total de la operación, sumando: precio de compra, honorarios legales, gastos judiciales y rehabilitación de la vivienda.
Conclusión
Comprar una casa con okupa no es una operación para cualquier inversor. Requiere conocimiento legal, recursos financieros y paciencia. Sin embargo, para quienes estén preparados, estas viviendas pueden representar oportunidades interesantes en un mercado donde los precios de inmuebles convencionales continúan altos.